Las diferentes víctimas de la política de guerra y la barbarie tecnologizada

11 de septiembre 2001, 21:00 hs.

La burla al iluminismo es la vida misma. Esta, tan bella como puede llegar a ser, es inconmensurable, impredecible e incontrolable. Es el caos que se le escapa al hombre causándole tantos dolores de cabeza. Pero en realidad si esta vida, si esta naturaleza fuera completamente pasible de control humano, no creo que un mejor futuro que el que hoy nos depara nuestra hermosa y horrible humanidad. El ser humano es contradictorio como la realidad misma y esto es la fuente de demasiados conflictos para las personas. La vida es contradictoria también. Feliz y triste a la vez, bella y horrible, buena y mala. Nos encerramos en nuestra propia humanidad buscando lo definido, pero jamás lo hallamos. Cuando creímos encontrarlo fue cuando caímos en los dogmas más aberrantes del hombre.

Hoy el mundo nos demuestra síntomas de malestar. Nos muestra la frialdad de la denominada "razón instrumental" y la devaluación (por momentos repentina) del ser humano. Hoy es el día 11 de septiembre de 2001, el día elegido por una de las tantas mentes macabras (y enfermas) para provocar la muerte de miles de personas. Para ser más concreto: hoy, alrededor de las 9:00 am se estrellaron dos aviones cada uno contra las famosas "Twin Towers" del World Trade Center en Estados Unidos. También el Pentágono

sufrió el desastre siendo el blanco del tercer avión que se estrelló. Todo esto bajo ordenes terroristas. Hoy, 11 de septiembre de 2001, "el primer mundo" cae bajo las garras del desorden y la violencia que es este círculo vicioso que hemos decidido denominar "guerra".

Entre glorias y derrotas se ha construido al ser humano. Un ser humano capaz de crear, de ir más allá de si mismo y ser amo de si mismo. A su vez, como buena contradicción viviente puede destruir, conoce poco y está sometido a si mismo. Es el amo pero es su propio esclavo.

Afganistán es un país pequeño. Creo que muchos de nosotros no podemos señalar con el dedo el lugar correcto en el mapa cuando se nos pregunta. Si tenemos una idea de quienes son estos muchachos, los palestinos y que hacen. También conocemos a los norteamericanos y sus quehaceres económicos. Estos dos países son hoy las palabras más escuchadas en los medios. Las escuchamos con tono informativo, con tono de análisis y hasta con tono de joda (de la boca del estúpido Fernando Peña, por ejemplo). A diferencia de las series de TV, acá no es seguro hablar de buenos o malos. No podemos darnos el lujo de usar esos términos, pues a esta altura son demasiado "televisivos" para el caso. No hablo entonces de un repudio a Afganistán o a Estados Unidos, hablo de un repudio este grupo de gente (grupo que no constituye la totalidad de los países mencionados) que juega al Teg en este tablero de planeta tierra, donde no por casualidad (o quizás por demasiada casualidad) está el "material humano" del que formamos parte. Hay personas que se tomaron su tiempo, pensaron y elaboraron la forma en que este y otros tantos genocidios se han llevado a cabo. Remitiéndonos al particular hecho que hoy es noticia, entonces diré que hay ciertas algunas personas que sabían de esta futura masacre. Sabían porque la planearon. Ya sabían, porque se les ocurrió, con sus "motivos de cartón" terminar deliberadamente con las vidas de las víctimas. Las víctimas, sin saberlo, eran víctimas desde antes de que todo ocurriera. Alguien trazó su destino. Quizás se defienda más el termino de "victimas en potencia", pero aún así fueron siendo víctimas antes que nada y no fueron concientes de su condición como tal. Los atentados terroristas son la plena barbarie en forma iluminista. Son la demostración de que el progreso jamás se libra de su carácter regresivo (ha aparecido la contradicción otra vez aquí). Son la forma "tecnológica" de lucha primitiva.

¿Por qué el termino "motivos de cartón"? Porque son motivos vacíos y no son justificables. La violencia genera más violencia y tenemos siglos de historia que lo demuestran. Se justifica el atentado como venganza de un atentado anterior. Y como este último atentado generará represalias, todo se vuelve un maldito círculo vicioso donde nos rodeamos de muertos. El ojo por ojo es ya en este punto una idea atroz. Se justifica la perdida de vidas humanas con más perdidas humanas. La Razón Instrumental que nos muestra al otro como fin emerge desde nuestro pensamiento y nos cachetea para que despertemos. El ser humano sigue siendo soberbio. Sigue siendo maquiavélico y descabellado como la naturaleza que trata de controlar. Pero esa naturaleza es mucho más apreciable que nuestra tecnocracia salpicada de sangre. Que el hombre y la naturaleza sean descabellados no significa en ningún momento que sean iguales. Eso ya lo sabemos. Creemos en la humanidad y al minuto siguiente asistimos a la violencia gratuita que nos brindan "en defensa de la verdad" esos estúpidos de los que oímos indirectamente por los medios. Jamás están a nuestro alcance. Siempre tienen ese carácter ficticio, esa lejanía. Además, esa violencia gratuita únicamente lo es en términos económicos, pues las perdidas humanas lejos de ser gratis son lo más caro que conozco. ¿Cómo se siente no ser dueño de tu propia vida?

Volviendo puntualmente a lo ocurrido hoy en Norteamérica, tomaré el riesgo de hablar de palestinos. Hablaré más en particular de los pilotos kamikaze que estrellaron los aviones. Marcuse lo trata en términos de "realismo heroico". Althusser seguramente lo trataría en términos de abstractos, alegando que el hombre es articulado de forma que dé su vida para perpetuar este sistema superestructura que es la ideología. Pero al fin de cuentas, estas personas (los kamikaze) se sacrifican por un bien superior a ellos. Se sacrifican por su sociedad, porque se los a elegido para llevar acabo esta "noble tarea". Según este realismo, ellos tienen el honor de realizar esta tarea. Los kamikaze mueren por una causa superior a ellos que defienden literalmente hasta la muerte. Esto es lo que piensan y creen estas fichas tan particulares en nuestro tablero de Teg. Por mi parte, prefiero alejarme de esta concepción del Teg. Me alejo porque estas personas son claramente víctimas de un lavado de cerebro. Se las convence de que actúan por un bien común. Foucault diría que son cuerpos que creen que sirven a algo o alguien superior. Llegan al punto de sentirse honrados por ese papel que les ha tocado interpretar como si fueran los personajes centrales de una superproducción Holliwoodense. Todo recae en la sociedad al final. La misma sociedad que nos permitió progresar tanto, lo suficiente como para compartir nuestros mp3 en el napster (esto sería el colmo para Walter Benjamín) y facilitarnos tanto la existencia. El arma de doble filo ataca de nuevo.

Creo que es lastimoso que se juegue de esta forma con la vida. Lo creo algo arbitrario y de la forma más enferma. El bien social de un determinado conjunto significa la muerte de otros. ¿En que momento eso es de alguna forma justificable? ¿En que momento suena lógica esta idea? Con esto lo único que logramos es ensuciar la palabra "lógico" y disfrazar la irracionalidad para que parezca civilizada y fundamentada, pero en el fondo sólo llega a ser reaccionaria. El ser humano no se ha conquistado a si mismo al final de cuentas. Aleja el control que con tanta desesperación persigue en estos ataques de locura vestida a la moda. El hombre se vuelve mero objeto de esa locura y el fin es sólo hacer daño. Toda una coincidencia por estos días ¿no?

Con respecto a las imágenes transmitidas esta tarde en televisión que mostraban a unos pobladores afganos festejando, considero esa imagen triste. Son gente que ha sufrido mucho y ahora se los ve festejando por el sufrimiento de otros. Se alegran de no ser los únicos. Se alegran porque ellos si ven malos y buenos, y ven a su villano mal herido. Ellos están encerrados en la imagen televisiva. La gente estaba disparando sus rifles hacia al cielo festejando la muerte. Chicos disparaban, ayudados por mayores. Chicos que en ese ámbito son claramente terroristas en potencia, genocidas en potencia. Quizás alguno de ellos en el futuro sea uno de esos kamikaze dispuesto a morir por su patria y pueblo, por su tierra y sangre. La violencia genera más violencia. Yo ya estoy viéndola reproducirse, la veo en sus etapas de infancia. No justifico bajo ningún motivo la muerte de nadie. No creo que deba decidirse según el juicio de alguien acerca de algo tan delicado como lo es la vida. Con respecto al mismo tema, hoy una compañera de Comunicación 1 dijo, en referencia al tema que puntual del día, "a ver si ahora nos libramos de Estados Unidos". Ese comentario me pareció totalmente de mal gusto. Pienso que la pobre muchacha es víctima de una ilusión producida por su resentimiento (del cual supongo jamás conoceré el origen con exactitud) hacia el país del norte. La ilusión reside, en el punto superficial, en que un atentado no nos "librará de Estados Unidos". Un atentado no es la solución, y de serlo no estaría justificada. El creer que la muerte de ciudadanos norteamericanos (entre otros seguramente) resolverá algún tipo de conflicto es una idea errónea. Contrariamente a lo que ella puede llegar a creer, ningún atentado a logrado resolver ni cuestiones políticas, ni económicas, ni sociales, etc. Por el contrario, Afganistán y Estados Unidos (sólo por dar un ejemplo) están en conflicto desde hace tiempo, y por lo visto seguirán así quien sabe con que consecuencias. La pequeña "ilusa", por otra parte, comenta el hecho como si los muertos merecieran el castigo máximo (la muerte) por daños ocasionados a nuestro país entre tantos otros. Una persona así esta entre líneas diciendo: "la vida de 10.000 personas son el precio a pagar por los crímenes cometidos". Parece que ciertas personas que leyeron a los teóricos de la Escuela de Frankfurt no han aprendido demasiado. Dudo que Max Horkheimer defendiera semejante declaración, con todo lo que ello implica. Y en este caso, estamos hablando de alguien que esta cursando Ciencias Sociales, y no de un sufrido palestino. El rencor está presente en todos lados pareciera.

En cuanto a lo que nos depara nuestro inconmensurable futuro, espero que esto no pase a mayores. Sé que lo hará, pero desearía que de alguna forma toda este utilitarismo de muerte desapareciera. Con tanto tiempo de existencia, de repente parecemos primerizos. Espero que esta serie de atentados hoy no signifique más víctimas mañana. No quiero (y estoy seguro de no ser el único) que esto tenga efectos a largo plazo y que este ataque sea parte de un plan mas a largo plazo. El golpe ya fue duro, pero ¿terminó este round o mañana nos espera un avión estrellado en medio de la Casa Blanca? Entre enfermos nunca se sabe. El capital humano jamás es reembolsable.

El enunciado final es: la realidad nos hace reales, nosotros inventamos la realidad. "Life´s a contradiction. Now you know it. Now, try to deal with it."

11 de septiembre de 2001, 22:45 hs.